Inicio / Soluciones

Legal as a Service (LaaS) en compras públicas

Un abogado especialista en compras públicas disponible todos los meses, a costo fijo, sin tenerlo en planta. Resuelves cada duda cuando aparece, sin esperar ni pagar por consulta.

Header Background

Tu abogado especialista siempre disponible

Las empresas proveedoras del Estado tienen dudas legales frecuentes: bases que revisar, contratos que analizar, multas que contestar. Por eso existe el LaaS: un departamento legal externo con costo fijo mensual y respuesta garantizada. Salir a buscar un abogado cuando el problema ya está encima siempre cuesta más.

¿Qué incluye este servicio?

Tu abogado especialista disponible mes a mes para todas las situaciones legales de tu operación con el Estado.

Revisión de bases

Analizamos requisitos, detectamos cláusulas riesgosas y armamos las preguntas al foro.

Revisión de contratos

Analizamos condiciones, plazos y riesgos antes de que firmes con un organismo.

Gestión de conflictos

Te representamos cuando un organismo te cobra una multa, una boleta de garantía o un incumplimiento contractual.

Acompañamiento permanente

Estamos disponibles durante todo el proceso: antes de postular, durante la ejecución y cuando surge un problema.

¿Por qué elegir este servicio?

Costo fijo mensual

Sin tarifas por consulta. Pagas un monto fijo y resuelves lo que necesites.

Respuesta garantizada

Tienes plazos de respuesta comprometidos, no esperas días por una consulta urgente.

Anticipa riesgos

Con respaldo legal permanente detectas los problemas antes de que escalen, no después.

Equipo experto

Abogados especializados exclusivamente en compras públicas y contratación con el Estado.

Preguntas frecuentes

¿Cómo me protejo antes de firmar el contrato?

Hay algo que muchos proveedores no tienen suficientemente presente: el contrato es, en lo esencial, un reflejo de las bases de licitación. Esto significa que la mayoría de las cláusulas que vas a encontrar en el contrato —multas, causales de término anticipado, garantías, modificaciones— ya estaban definidas en las bases que aceptaste al momento de ofertar. Por eso, la revisión más importante no es la del contrato, sino la de las bases, y debe hacerse antes de postular.

Dicho eso, revisar el contrato antes de firmarlo sigue siendo necesario. Verifica que refleje fielmente lo que decían las bases y tu oferta, y presta atención a cualquier cláusula que no estuviera contemplada originalmente. Si detectas diferencias o condiciones nuevas, ese es el momento de objetar: una vez firmado, el margen para reclamar se reduce considerablemente.

Me quieren aplicar una multa injusta, ¿cómo me defiendo?

Lo primero es entender qué dice el contrato y las Bases sobre el procedimiento de multas. En general, el organismo debe notificarte antes de aplicar la multa y darte la oportunidad de presentar tus descargos. Si no siguen ese procedimiento, la multa puede ser cuestionada.

En tu defensa, puedes argumentar que el incumplimiento no existió, que fue causado por factores externos fuera de tu control (fuerza mayor), o que la multa es desproporcionada en relación al daño real. Documenta todo y responde dentro del plazo que te den. Dependiendo de la cuantía y complejidad de la multa, puede ser necesario asesoría jurídica.

¿Pueden exigirme más cosas de las que están en el contrato?

No deberían. El límite de tus obligaciones está dado por tres documentos: las bases, el contrato y tu propia oferta. Los tres forman parte de la relación contractual. Esto quiere decir que si en tu oferta comprometiste determinadas condiciones —por ejemplo, una cantidad de personal, un plazo de respuesta o un estándar técnico—, el organismo puede exigirte su cumplimiento aunque el contrato no lo repita textualmente. Tu oferta también te obliga.

Ahora bien, lo que no puede hacer el administrador del contrato es exigirte cosas que no están ni en las bases, ni en el contrato, ni en tu oferta. Si te piden aumentar cobertura, asumir tareas adicionales o entregar algo que no ofreciste, estás ante una exigencia indebida. En esos casos, lo más importante es dejar constancia escrita de todo: correos, oficios, actas. Eso te protege si el conflicto escala.